miércoles, 13 de enero de 2010
Las primeras adoptadas
11.01.10 ISABEL URRUTIA
http://www.ideal.es/jaen/20100111/sociedad/primeras-adoptadas-20100111.html
Se ha vuelto mucho más difícil adoptar niños sanos y de corta edad más allá de nuestras fronteras.
Seguro que se acuerdan del documental sobre orfanatos chinos que nos rompió el corazón. Corría la década de los 90 y muchos españoles se animaron a adoptar bebés del Lejano Oriente. Preferiblemente niñas, las grandes víctimas de la política demográfica del gigante asiático. Se nos despertó un amor insospechado por las criaturas desvalidas del Tercer Mundo; sobre todo cuando la espera para recibir un niño nacido en España podía prolongarse más de nueve años. No había por dónde perderse. Con la vía internacional se abrió una puerta ancha, de par en par, a un mundo nuevo. Comenzaron a proliferar las ECAIS (entidades mediadoras) y así, poco a poco, los bebés dejaron de venir de París. Ya se podía elegir. ¿Beijing, Moscú...? ¡Eso estaba hecho!
Todos esos críos rondan ahora la adolescencia y han recibido, la mayoría de las veces, toda una batería de ayudas, sociales y psicológicas. Nada que ver con Cari Mccay, Laura Heckel o Aigul Fabre. Ellas lo tuvieron, en principio, mucho más difícil que cualquiera de los 3.156 críos llegados del extranjero en 2008. Sin embargo, nunca está de más conocer la voz de la experiencia; sobre todo ahora, que se ha vuelto tan complicado adoptar niños sanos y de corta edad más allá de nuestras fronteras.
A no ser, claro, que uno tramite la solicitud en un país como Costa de Marfil, donde en un año te asignan un bebé. Por no hablar del costo: en África los trámites rara vez superan los 9.000 euros, mientras que en Rusia se disparan a más de 30.000. «Todo se ha vuelto más engorroso. Los viejos tiempos ya no van a volver», reconoce Javier Álvarez Ossorio, presidente de la Coordinadora de Asociaciones en Defensa de la Adopción y el Acogimiento (CORA).
Los desvelos y la incertidumbre de los futuros padres van en aumento. Por eso, puede resultar aleccionador conocer la trayectoria de estas tres mujeres, de otras razas o países, que fueron adoptadas cuando eso era una rareza en España. Forman parte de colectivos de ayuda a las familias (La Voz de los Adoptados y Asociación Catalana Gerard) porque, dicen, «nuestras vidas fueron tan duras que ojalá nadie más pase por lo mismo».
Aigul Fabre
De Kazajistán. 26 años
«No sé por qué me rechazan»
Aigul Fabre tiene un alma sabia, llena de costuras y suave como la seda. Ahora, embarazada de siete meses, se le nota más que nunca. «Cuánto me gustaría que mis padres quisieran saber algo de mí... ¿Por qué me rechazan? ¿Por qué? ¿Por qué?», murmura atropelladamente. Silencio. No dice más. Le cuesta recuperar el aliento pero, al final, lo consigue. Los gemelitos, que a duras penas entran en su vientre, le acaban de arrancar una sonrisa. Quién la ha visto y quién la ve. Cuando llegó a Madrid en 1992, a los 10 años, sufría de raquitismo y no sabía palabra de castellano. Venía de Kazajistán y sólo quería el calor de un hogar. Al menos durante el verano.
Su madre se había suicidado, el padre había muerto alcoholizado y ella no se quitaba el miedo de encima. Hasta que se encontró con un montón de besos y tres comidas calientes de lunes a domingo. No tardó en recuperar peso, confianza y una alegría contagiosa de vivir. Normal que la familia de acogida llorara a mares cuando le tocó regresar en septiembre. «Se habían enamorado de mí... ¡Enseguida tramitaron el papeleo de la adopción!», recuerda con cariño y un punto de nostalgia.
Todos soñaban con una Aigul ideal. «Mi padre adoptivo es ingeniero naval y mi madre trabaja en una empresa de informática. Siempre han tenido un estatus elevado y una forma de pensar determinada. Querían que fuera como sus hijos biológicos. Me veían como ingeniera y con un círculo de amigos 'bien'». Pero Aigul hizo valer sus gustos y estudió Psicología. Su debilidad son los inmigrantes de escasos recursos, y ha terminado emparejándose con un psicopedagogo argentino, de 46 años, que se gana la vida en negocios de hostelería.
Queda claro que no le interesa tener un chalé en Majadahonda. Ella es «inmensamente feliz» ayudando a menores que viven en pisos de acogida. «No quiero más. ¡Esto es lo que me llena! Piensa que yo era así en otra época... Tuve suerte pero, mira, eso fue puro azar. La vida nunca es justa. Nunca».
-Por cierto, ¿qué nombre les vas a poner a tus gemelos?
-Pues no lo he pensado. Quiero respetar su personalidad y no colgarles una etiqueta antes de tiempo. Cuando los estreche entre mis brazos, muy fuerte, muy fuerte, ya le daré vueltas a eso. No tengo prisa.
Laura Heckel
De Colombia. 27 años
«Ante todo me considero latina»
«Una cosa he aprendido en la vida: hay que saber perdonar. Es la única manera de seguir adelante», reflexiona la joven colombiana Laura Heckel. Es hija adoptiva de una pareja variopinta: el varón es austriaco y la mujer, croata. Vinieron a España en 1990, cuando Laura tenía 8 años. Y para rizar el rizo, se considera «muy, muy latina» aunque siempre haya vivido en Europa.
Se empeña en acentuar los ojos almendrados y unos pómulos, altos y anchos, que a lo mejor apuntan a unas gotitas de sangre indígena. Es lo que a ella le gustaría. Su identidad se ha forjado a golpe de rabia. Está convencida de que su padre adoptivo nunca la ha querido y todavía le cuesta tragarse «la indignación» al comprobar, una y otra vez, que «el pasaporte austriaco eleva mi categoría». Un ejemplo: en las entrevistas de trabajo siempre suspiraban con alivio cuando descubrían que era europea y políglota (también habla inglés y alemán). Sólo ahora, que trabaja como secretaria de dirección en Madrid, puede respirar tranquila. Por fin se siente segura. «Antes, en mi adolescencia, fui mucho al psicólogo. Quieras que no, arrastras muchas cosas del pasado».
Aún se acuerda de cuando estuvieron a punto de devolverla a su familia biológica, con poco más de dos años, «porque el proceso de adopción lo había llevado una persona corrupta». Por fortuna, todo se quedó en un susto; volvió a los brazos de su madre adoptiva, «la única persona que de verdad me ha querido». Tanto, que hizo suyos a otros dos niños colombianos para que le hicieran compañía. Una curiosidad: el chico, «con rasgos marcadamente indios», es el que más reniega de su origen sudamericano y presume de nacionalidad austriaca. Laura tiene la teoría de que los hombres siguen la táctica del avestruz cuando los sentimientos y emociones no les cuadran. «Son gente muy pragmática. No sé si será mejor o peor. Bueno, ya veremos dentro de 30 años cómo evoluciona todo».
Antes de que llegue ese momento, los tres hermanos sólo consiguen ponerse de acuerdo y moverse al unísono en la pista de baile. «¡Llevamos el ritmo en la sangre! No hay quien nos supere bailando un 'vallenato' colombiano». Salta a la vista que se les da muchísimo mejor que el vals.
Cari Mccay
Hija de afroamericano y guineana. 40 años
«Decían que no me preocupara»
Su padre biológico era un militar afroamericano, radicado en Torrejón de Ardoz, que abandonó a la familia y volvió a EE UU; su madre, de origen guineano, murió en Barcelona cuando ella apenas sabía decir 'mamá'. Poco más se sabía de Cari Mccay en 1974. Tenía 5 años, los ojos grandes y era rápida como una ardilla. Vivía en un orfelinato religioso de Barcelona y una monja, hermana de la Caridad, solía llevarla a casa de sus padres. Le hacía ilusión que la cría se sintiera parte de una familia. Así terminó convirtiéndose en una de las primeras niñas negras adoptadas en España.
Su infancia fue feliz, «rodeada de cariño y bajo una educación muy estricta», recuerda Cari. Todo iba sobre ruedas. «Mi madre me solía repetir: 'No te preocupes, te estás educando entre blancos y no tendrás ningún problema'. Luego, cuando pasé a un instituto mixto, me di cuenta de que las cosas eran muy distintas». Ninguno de sus compañeros quería salir con ella. No le tenían respeto, «me veían como la negra que sólo vale para una sola cosa». El mundo que le habían pintado se rompió en mil pedazos.
El pasado irrumpe
Le costó mucho recuperarse. «Terminé COU, di muchos tumbos y, por último, entré a trabajar como administrativa en la clínica de unos amigos de mis padres». Aunque se esforzó en retomar las riendas de su vida, no tardó en perderlas de nuevo. A los 26 años, el pasado llamó a su puerta y puso todo patas arriba: la Policía de Mallorca le notificó que su hermano biológico había fallecido. «Ni me acordaba de su existencia. La última vez que nos habíamos visto, yo tenía 14 años». Al llegar a Baleares, descubrió que la imagen que tenía en la memoria se había difuminado por completo. Su hermano había vivido en un mundo «totalmente desconocido». Se había operado y era transexual. «Sólo pude reconocer sus ojos. El 'shock' fue tremendo, tremendo». Por si fuera poco, sus padres -miembros del Opus- encajaron aún peor la noticia.
La relación familiar se volvió muy tensa. No le quedó más remedio que cambiar de aires y luchar por encontrarse a sí misma. «No me sentía a gusto. ¡Su moral es tan distinta a la mía! Eso es lo que más nos separa. En todo lo demás, no tengo queja». Así pues, marchó a Londres, aprendió inglés, estudió Trabajo Social y volvió con una pareja británica. Ahora acaba de cumplir 40 años, colabora con Cáritas y ha fundado una asociación de ayuda a hijos adoptados llamada Gerard. Es una mujer de carácter, fajada en mil batallas, que se las arregla para no perder el norte. Y encima, despeja el camino a los que vienen detrás. Siempre tiene algún consejo a mano, sobre todo para los padres, ya sean biológicos o adoptivos: «El mundo no es color de rosa y más vale avisar a los críos con tiempo... Siempre habrá que pelear contra los prejuicios. Ser distinto a la mayoría te marca. Por eso hay que preparar a los niños. ¡Es la mejor manera de ayudarles a ser felices! Tienen que ser fuertes y eso, poco a poco, también se enseña».
miércoles, 30 de diciembre de 2009
¡Nuevas asignaciones!
lunes, 21 de diciembre de 2009
Libro: "En algún lugar de China" de Ana Folgueira.
Información del Ministerio de Sanidad y Política Social sobre el tiempo de espera en China.
jueves, 3 de diciembre de 2009
Estos son algunos de los libros que vendemos en la tienda de Famur
miércoles, 2 de diciembre de 2009
Regala libros esta Navidad


Este libro cuenta la historia de cómo los lazos unen a padres e hijos. Inspirado en el diario de una espera, refleja la esperanza, el nerviosismo y la alegría tras el encuentro.
Autora: Silvia Magdaleno
Ilustradora: Maria José Lacomba
Copyright: Silvia Magdaleno 2009
Encuadernación rústica de tapa dura
Dimensiones 24 cm x 22 cm.
16 páginas. 1ª edición - septiembre 2009
Precio: 13,50 €
Familias voluntarias para acogimiento
Estimados socios,
Una ONG de ámbito nacional que trabaja con niños tutelados por la Administración nos ha ofrecido varias posibilidades de colaboración que pueden ser interesantes para algunos de nosotros. Todos estos niños viven en pisos que la ONG tiene en Murcia y están entre los 6 y 18 años (ocasionalmente hay algún niño menor de esta edad si es hermano de un niño mayor). TODOS podrían ir a un acogimiento temporal, especial o preadoptivo, pero no son adoptados porque son mayores para las edades que normalmente solicitan las familias o porque tienen alguna discapacidad ni acogidos porque las familias suelen tener miedo al desapego si llega la ocasión de separarse. Os comento que hay casos en los que es seguro que el niño volverá con los padres (por ejemplo, cuando éstos están presos), pero en muchos casos los niños no vuelven a las familias (hijos de toxicómanos que no se rehabilitan, de enfermos mentales que van por brotes o de otras muchas situaciones de las que es difícil recuperarse). Generalmente las instituciones que cuidan a estos niños son muy cuidadosas con que los niños tengan contacto con personas ajenas a ellas, pero en los últimos años se van dando cuenta de que puede ser un beneficio real para los niños estar en contacto con otras personas, y especialmente familias, fuera de su ámbito. Por eso, ahora ofrecen la posibilidad de que familias, sobre todo si se están planteando un acogimiento preadoptivo, temporal o especial (aunque no exclusivamente estas familias) puedan tener un acercamiento a los niños para ver si realmente están preparados para aceptar un niño, para que pierdan el miedo a la situación afectiva y social en la que pueda estar el niño, para que vean la integración del niño en la familia, etc. En definitiva, tener un acercamiento a los niños como voluntarios de la organización sin necesidad todavía de comprometerse ni de pasar por los trámites de solicitar un acogimiento. Por supuesto, la ONG sí que valorará la capacidad de cada familia para atender al niño durante el tiempo que esté con ellos.
Esta colaboración se articula de tres formas:
A) Salidas ocasionales con algún niño. Esto implica que una familia ocasionalmente pasa un día con el niño (por ejemplo, si salimos al campo un fin de semana podemos ofrecer la oportunidad de que algún niño nos acompañe). El niño que sale con cada familia va cambiando, de modo que ninguno se haga expectativas de que va a ser acogido o adoptado, al menos hasta que no se plantee seriamente la posibilidad. El objetivo de esta iniciativa es que los niños se integren y conozcan una dinámica familiar, aunque sea puntualmente. Tened en cuenta que hay niños que llevan años (y esto quiere decir AÑOS) en la institución.
B) La segunda opción es a través del programa de “Familias amigas” que el Servicio de Familia tiene en marcha. Esta iniciativa, que comenzó el año pasado, supone acoger un niño en casa durante vacaciones (ya sea Navidad, Semana Santa o verano). El objetivo es igualmente que aquellas familias que se plantean un acogimiento temporal, preadoptivo o especial tengan oportunidad de vivir la situación de acogida sin haber hecho todavía un compromiso en firme. Ésta es una iniciativa de la Administración pública porque es difícil encontrar familias acogedoras o adoptivas para niños mayores o discapacitados.
C) La tercera vía es a través de la colaboración como voluntarios de apoyo escolar. Esto implica dedicar un poco de nuestro tiempo a uno de los niños ayudándole a realizar tareas escolares una vez por semana (o dos o según la disponibilidad de cada uno). Muchos de estos niños tienen problemas de aprendizaje o no han sido escolarizados, o lo han sido de forma no continuada de modo que necesitan un apoyo extra y con los educadores del centro no es suficiente para cubrir sus necesidades. De nuevo, es una forma también de acercarse al tema, de conocer los niños que al final nos llegan a las familias adoptivas (en el mejor de los casos, si no retornan a la biológica) y de comprender por qué a veces llegan afectados y por dónde han pasado antes.
Si tenéis interés en colaborar de alguna de estas formas, mandad un correo a Paqui famurmurcia@yahoo.es a Famur y ella os remitirá a la ONG.
Esperamos que estas iniciativas os resulten interesantes y entre todos podamos ir avanzando en mejorar la vida de los niños en situación de desamparo.
FAMUR
Vacaciones en Familia. Consejería de Política Social, Mujer e Inmigración. Región de Murcia.
viernes, 5 de junio de 2009
Inauguración centro de acogida de Zhengzhou







El pasado domingo fue un día muy especial para nuestra organización. Tuvo lugar la inauguración especial del centro de acogida de Zhengzhou, donde se materializará nuestro programa “Volver a casa” con la ayuda y colaboración del Centro de Protección de menores de la ciudad.
Hace justo un año os comentaba en una carta que había tenido el privilegio de visitar los proyectos y conocer personalmente a muchos de los niños de Sanyuan que vosotros apadrináis.
Durante ese viaje también tuve la suerte de visitar el terreno donde hoy se ha hecho realidad el primer proyecto creado desde cero por Morning Tears.
He esperado a recibir fotografías del evento para poder compartirlo con vosotros y agradeceros de nuevo vuestra ayuda durante este tiempo.
Llegaron ayer, y es una gozada verlas. Todos los esfuerzos que se realizan desde España para apoyar a esta organización parecen menos cuando ves las imágenes.
Espero que las disfrutéis. Os adjunto también un par de fotos del terreno tal como estaba en mayo de 2008.
Mil gracias en nombre de todo el equipo de Morning Tears.
Rosa Pou
miércoles, 14 de enero de 2009
Zhang Xiangyu
Zhang Xiangyu tiene 18 años, está en segundo de enfermeria y es una de las niñas mayores de Morning Tears, algunos ya la conoceis por el programa de "Informe Semanal".
El año pasado una familia de Famur le pago los estudios y su mantenimiento. Este año necesitamos cubrir esos gastos, para ello necesitamos 12 familias que puedan aportar 25 € al mes. Si podeis menos, pues menos y si podeis un poco más, pues ¡bienvenido sea!
Si podeis hacer que esta niña tenga sus estudios poneros en contacto con nosotros
En nombre de Zhang Xiagyu y de Famur ¡GRACIAS!
Un abrazo esperanzador
Paqui
jueves, 8 de enero de 2009
jueves, 11 de diciembre de 2008
miércoles, 10 de diciembre de 2008
Mercadillo en Totana
miércoles, 3 de diciembre de 2008
Mercadillo Solidario y Navideño en AGUILAS
miércoles, 26 de noviembre de 2008
Mercadillo en Alcantarilla

lunes, 3 de noviembre de 2008
miércoles, 29 de octubre de 2008
Mercadillo solidario
lunes, 27 de octubre de 2008
Nuestra casita va siendo una realidad





Nina, de la Asociación AFAC está en China para la inauguración de la casita que ellos han financiado. Le envié un mensaje para ver si iban a ver nuestra casa, y esto nos ha contestado.
Gracias supeNina.
Y estas son las fotos
Hola superJuani!!
Son las 6 de la tarde y ya hemos ido a la inauguración, pero... Sin leer tu mail he estado haciendo fotos de vuestra casita para Famur. Aun no están terminadas y falta aun bastante, pero están yendo muy rápidos. Creo que va a quedar precioso!!
Y sabes? me hace mucha ilu que AFAC y FAMUR tengamos algo en común y tan cerquita jejeje. Si hoy consigo descargar las fotos (esto va lentoooooo) te las envío.
Un besote corazón,
Nina
jueves, 3 de julio de 2008
Xiao Yu



martes, 1 de julio de 2008
¿PODEMOS? ¡Claro que podemos!


Hace unos días he tenido la oportunidad de visitar en directo los proyectos de Morning Tears en China.
He visitado el Children Village de Xi’an, el primero de los proyectos de la organización, que muchos de vosotros conocéis a raíz del reportaje de Informe Semanal. Y he tenido el gran placer de conocer a sus niñas y niños, sencillamente maravillosos.
También he podido pisar el terreno donde va a empezar a construirse en unos días el nuevo centro de acogida de la provincia de Henan, y visitar los alrededores. La escuela donde los pequeños van a estudiar, las pequeñas tiendas donde podrán realizar las compras, el centro sanitario al que se puede llegar dando un simple paseo…
Pero me gustaría hablaros especialmente del Children Village de Sanyuan, donde viven vuestros ahijados.
Visitamos el centro un domingo por la mañana, para poder conocer a los niños.
Ellos nos esperaban en la entrada cuando llegó nuestro taxi, y nos miraban entre divertidos y curiosos.
Son unos críos fantásticos, un poco más tímidos con nosotros que los niños de Xi’an (que conocen a Koen Sevenants desde hace tanto tiempo que el centro más bien parece una inmensa familia).
Estuvimos recorriendo el edificio y nos quedamos a comer con los niños. También pudimos visitar a la más pequeña de la familia, que solamente tiene tres meses y vive en una familia de acogida.
El director de Sanyuan es un hombre tranquilo y amable, que vivió en su propia piel la experiencia de verse encarcelado, por diferencias políticas, y pudo comprobar de qué manera eran tratados por la sociedad su mujer y sus hijos.
El Children Village es un edificio limpio rodeado de jardines, que desprende tranquilidad pero que necesita alguna reforma.
Las habitaciones de los niños, por ejemplo, y algunas de las salas de entretenimiento son bastante desangeladas… También necesitarían recibir una dotación para empezar a crear una pequeña biblioteca (esto ya está en marcha).
Por otra parte, Morning Tears ha dotado de nuevas camas y mobiliario de comedor al centro.
El director y el equipo que trabaja con los niños se mostraron muy contentos con la colaboración de Morning Tears y nos pidieron incrementar la ayuda económica para poder hacer frente a los gastos cotidianos de los niños, ya que con la catástrofe vivida en Sichuan por el terremoto la pequeña ayuda anual del gobierno todavía no ha llegado a Sanyuan.
Desgraciadamente los precios han subido de tal manera en China que actualmente el importe de los apadrinamientos alcanza a cubrir únicamente los gastos por alimentación.
Creo que puede ser una buena idea que la recaudación de fondos a partir de algunos de los eventos que vamos realizando el grupo de voluntarios en Cataluña se destinen unitariamente al centro de Sanyuan. Y también me parece interesante marcarnos objetivos concretos relacionados con este centro y trabajar para alcanzarlos.
Pero de eso ya nos ocuparemos los voluntarios.
Me apetecía daros las gracias a todos los que colaboráis tan directamente con Morning Tears por el hecho de estar ahí.
Sabéis que vuestra ayuda económica es imprescindible para el proyecto, pero debéis saber también lo importante que es para los niños y niñas el hecho de sentirse apoyados por alguien, aunque ese alguien esté en la otra cara del mundo.
Tampoco quiero dejar pasar esta oportunidad para agradeceros infinitamente vuestro apoyo para el nuevo proyecto de Sichuan, después del terremoto, en el que desde China se sigue trabajando para poder llevarlo adelante.
Os adjunto unas fotos de los niños… Me ha encantado poder conocer a algunos de los pequeños que están apadrinados por vosotros.
Os mando un fuerte abrazo de parte de todos los pequeños y de todo el equipo de Morning Tears.
Xièxie.
Rosa Pou
Voluntaria
Coordinación MT España
Coordinación apadrinamientos












